El «jamais vu» es una señal de que algo se ha vuelto demasiado repetitivo.

«Jamais vu» lo contrario al «déjà vu»

Akira O’Connor y Cristóbal Moulin – The Conversation

Akira O’Connor es profesor titular de Psicología, en la Universidad de St Andrews y Cristóbal Moulin es profesor de Neuropsicología Cognitiva, de la Universidad Grenoble Alpes (UGA).

Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la nota original.

 

La repetición tiene una extraña relación con la mente.

Tomemos como ejemplo el déjà vu, cuando creemos erróneamente que ya hemos experimentado una situación nueva en el pasado, que suele dejarnos una rara sensación.

Pero sabemos que el déjà vu es en realidad una ventana al funcionamiento de nuestro sistema de memoria.

Nuestra investigación concluyó que el fenómeno surge cuando la parte del cerebro que detecta la familiaridad se desincroniza con la realidad.

El déjà vu es la señal que alerta sobre esta rareza: para el sistema de memoria es como una especie de “verificación de hechos”.

Pero la repetición puede provocar algo aún más extraño e inusual.

Lo opuesto al «déjà vu» es el «jamais vu», cuando algo que sabes que te resulta familiar te parece irreal o novedoso de alguna manera.

En nuestra reciente investigación, que acaba de ganar un premio Ig Nobel de Literatura, investigamos el mecanismo detrás de este fenómeno.

Los detonantes

El «jamais vu» puede implicar mirar una cara conocida y de repente encontrarla desconocida o inusual.

A los músicos les pasa por un momento: pueden perderse en un pasaje musical que les es muy familiar.

Es posible que hayas tenido un jamais vu en un lugar conocido en el que te sentiste desorientado o comenzaste a verlo con “ojos nuevos”.

Las actividades repetitivas pueden activar la sensación de «jamais vu».

En la vida diaria, puede ser provocado tras realizar una actividad repetitiva o mantener la mirada fija, pero no siempre.

Uno de los autores de este artículo, Akira, ha tenido problemas conduciendo por la autopista, lo que le ha obligado a detenerse a un lado de la vía para “reiniciar” su falta de familiaridad con los pedales y el volante.

Afortunadamente, en la naturaleza, es raro.

La repetición causa confusión

No sabemos mucho sobre el «jamais vu». Pero supusimos que sería bastante fácil de inducir en el laboratorio.

Si simplemente le pides a alguien que repita algo una y otra vez, a menudo se dará cuenta de que pierde sentido y resulta confuso.

Éste fue el diseño básico de nuestros experimentos sobre el «jamais vu».

En un primer experimento, 94 estudiantes universitarios dedicaron su tiempo a escribir repetidamente la misma palabra.

Lo hicieron con doce palabras diferentes que iban desde las más comunes, como door (puerta), hasta las menos comunes, como sward (césped).

Les pedimos a los participantes que escribieran las palabras lo más rápido posible, pero les dijimos que podían detenerse por razones como sentirse raros, aburridos o porque les dolía la mano.

Detenerse tras sentir una sensación extraña fue la opción más elegida. Alrededor del 70% se detuvo al menos una vez por sentir algo que definimos como «jamais vu».

Esto generalmente ocurría después de aproximadamente un minuto (33 repeticiones) y, por lo general, con palabras familiares.

Conducir por horas y horas puede desencadenar un «jamais vu».

Un estudio que tardó 15 años

En un segundo experimento utilizamos sólo el artículo gramatical the (una de las palabras más utilizadas en el idioma inglés) pensando que era la más común.

Esta vez, el 55% de las personas dejaron de escribir por razones consistentes con nuestra definición de «jamais vu» (pero después de 27 repeticiones).

Algunos aseguran que las palabras «perdieron su significado cuanto más las mirabas» o «parecían perder el control de sus manos» y nuestra favorita «no parecía correcto, casi que parecía que no es realmente una palabra, pero alguien estaba engañándome y haciéndome pensar que lo era«.

Nos llevó alrededor de 15 años redactar y publicar este trabajo científico.

En 2003, actuamos basándonos en la corazonada de que la gente se sentiría rara al escribir una palabra repetidamente.

Otro de nosotros, Chris, recuerda que las líneas que le pedían que escribiera repetidamente como castigo en la escuela secundaria lo hacían sentir extraño, como si no fuera real.

Nos llevó 15 años porque no éramos tan inteligentes como pensábamos.

No fue la novedad que pensábamos que era.

En 1907, una de las figuras fundadoras anónimas de la psicología, Margaret Floy Washburn, publicó un experimento con uno de sus estudiantes que mostraba la “pérdida de poder asociativo” en palabras que se miraban fijamente durante tres minutos.

Las palabras se volvieron extrañas, perdieron su significado y se fragmentaron con el tiempo.

Habíamos reinventado la rueda. Estos métodos e investigaciones introspectivas simplemente habían caído en desgracia en la psicología.

Perspectivas más profundas

Nuestra contribución única es la idea de que las transformaciones y pérdidas de significado en la repetición van acompañadas de un sentimiento particular: «jamais vu».

«Jamais vu» es una señal para ti de que algo se ha vuelto demasiado automático, demasiado fluido, demasiado repetitivo.

Nos ayuda a “salir” de nuestro procesamiento actual y la sensación de irrealidad es, de hecho, una comprobación de la realidad.

Apenas estamos empezando a comprender el «jamais vu».

La principal explicación científica es la de “saciedad”: la sobrecarga de una representación hasta que se vuelve absurda.

Ideas relacionadas incluyen el “efecto de transformación verbal”, mediante el cual tras repetir una palabra una y otra vez como, por ejemplo, tress (bucle) los oyentes dicen haber escuchado palabras similares como dress (vestido), “stress» (estrés) o florist (florista).

También parece estar relacionado con la investigación sobre el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), que analiza el efecto de mirar fijamente objetos de forma compulsiva, como anillos de gas encendidos.

Al igual que escribir repetidamente, los efectos son extraños y significan que la realidad comienza a desvanecerse, pero esto podría ayudarnos a comprender y tratar el TOC.

Si comprobar repetidamente que la puerta está cerrada hace que la tarea pierda sentido, significará que será difícil saber si la puerta está cerrada y, por lo tanto, generará un círculo vicioso.

En definitiva, nos sentimos halagados de haber recibido el premio Ig Nobel de Literatura.

Los ganadores de estos premios aportan trabajos científicos que “te hacen reír y luego te hacen pensar”.

Esperemos que nuestro trabajo sobre el «jamais vu» inspire más investigaciones y conocimientos aún mayores en un futuro próximo.

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